Ante vertimiento incontrolado de efluentes del megaproyecto Toromocho, se hace necesaria una respuesta preventiva, integral y sostenida para recuperar las lagunas de Huacracocha y Huascacocha

El 10 de diciembre del 2013 los medios periodísticos nacionales destacaron que con el inicio del megaproyecto Toromocho se incrementará en 10% la producción peruana de cobre,  que conjuntamente con los proyectos Constancia, Las Bambas y la ampliación de Cerro Verde, el Perú en el 2016 se ubicaría en el segundo lugar entre los productores de cobre del mundo.

Además, el propio presidente Ollanta Humala encabezó la ceremonia de inicio de operaciones de producción del megaproyecto Toromocho, manifestando que: “Estamos ante un proyecto muy importante que permitirá el crecimiento y la consolidación del Perú como una potencia minera. Y lo está haciendo con tecnología de última generación”, al mismo tiempo garantizó que la empresa Chinalco estaba realizando todo lo necesario para limpiar las aguas ácidas del subsuelo, que afloraban mineralizadas.

Sin embargo, a poco más de tres meses de iniciado sus operaciones Chinalco, entre el 16 y 20 de marzo de 2014, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental – OEFA realizó una supervisión regular, encontrando que el agua proveniente del depósito de desmonte Oeste con contenido de sedimentos, venía discurriendo sobre el suelo y la flora de la zona, estaban vertiendo “efluentes ácidos”  en las lagunas de Huacracocha y Huascacocha, en el distrito de Morococha; advirtiendo que esta aguas podían estar causando efectos adversos al ambiente, razón por la que exigieron a la empresa minera Chinalco adoptar medidas necesarias para prevenir y remediar los posibles daños ambientales ocasionados, mitigar las causas que generan tal degradación ambiental y prevenir los riesgos a la salud humana; como consta en la Resolución Directoral Nº 003-2014-OEFA/DS, emitido el 28 de marzo, en la que OEFA ordena la paralización inmediata de las actividades operativas de la mina.

Han transcurrido varios días de vertimiento y solo después de la verificación realizada por OEFA, la empresa se vio obligada a paralizar sus operaciones.

Por lo que, queremos saber qué acciones se han implementado para evaluar los daños causados en la flora y fauna de las lagunas Huacracocha y Huascacocha, y en la calidad de sus aguas, y de encontrarse positiva esa confirmación, conocer las medidas que restituyan los daños ambientales ocasionados.   

Ante el ofrecimiento del gobierno central del desarrollo de una nueva minería con una gobernanza democrática que valora y promueve la participación ciudadana, afirmamos que es momento de alcanzar nuestras metas:

    La recuperación y conservación de las lagunas de Huacracocha y Huascacocha del distrito de Morococha, provincia de Yauli, región Junín.
    El desarrollo de un sistema de vigilancia y monitoreo ambiental preciso y permanente del megaproyecto de Toromocho, con participación ciudadana

Esperamos que las autoridades de los distintos sectores como la Autoridad Nacional del Agua, el Ministerio de Salud y el Ministerio del Ambiente tengan una actuación coordinada ante estos hechos, para evaluar si amerita la declaratoria de emergencia ambiental, aplicando la Ley 28804, reglamento y modificatorias; aun cuando no se considere un hecho súbito, es necesario y fundamental la intervención de los sectores para establecer un Plan de Acción con  metas y plazos definidos, con participación de los afectados, en el que la empresa Chinalco asuma sus responsabilidades.

Red Muqui, Centro Labor, Pastoral Social de Dignidad Humana – PASSDIH, Red Uniendo Manos Perú, ANDES y Centro de Desarrollo Agropecuario-CEDAP.

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