Es sabido que el agua es indispensable para la vida humana y la sostenibilidad de los diversos ecosistemas existentes en el planeta. Disponer de este recurso de calidad es fundamental para contar con una buena calidad de vida y para el desarrollo de actividades productivas como la agropecuaria por ejemplo que es fundamental en el marco de la soberanía y seguridad alimentaria.
Tenemos conocimiento que solo el 2.5% de agua existente a nivel mundial es agua dulce, y este panorama se torna crítico ya que su calidad está disminuyendo y el acceso a este recurso es limitado. Las diversas actividades económicas como la extractiva por ejemplo, el vertimiento de residuos cada vez mayor debido al crecimiento de la población, son algunos factores que contribuyen al deterioro de este recurso, perjudicando la salud de las personas. A esta situación se suma los efectos del cambio climático que amenaza el retroceso glaciar, las sequías e inundaciones como consecuencia de la variación extrema de las lluvias, lo que a su vez agrava los problemas de disponibilidad y calidad del agua.
Revisando la publicación “Agua y Cambio Climático – Hacia una cultura electoral informada” de la Embajada Británica – Lima, (http://www.slideshare.net/ACTransparencia/agua-y-cambio-climtico-8-090331), conocemos también que el Perú cuenta con el 5% del total de agua dulce disponible en el mundo distribuida en tres vertientes hidrográficas; la mayor de ellas es del Atlántico donde se genera cerca del 98% de los recursos hídricos del país. La vertiente del Pacífico provee menos del 2% y la del Titicaca el 0.5%. También se cuenta con una gran riqueza glaciar (reservas sólidas de agua dulce), concentrando el 71% de los glaciares tropicales del mundo.
Sin embargo hay que resaltar que cerca del 90% de la población vive en la vertiente del Pacífico donde también se localiza gran parte de las actividades económicas del país, concentrándose principalmente en los departamentos costeños como Lima por ejemplo. Esta situación es indicador de la limitada oferta de aguas existentes en la vertiente del pacífico y de los posibles problemas socio ambientales que se agudizarán en torno al uso del agua.
Por lo mismo, las poblaciones estamos obligados a desarrollar diversas acciones estratégicas para preservar el agua para las poblaciones de ahora y generaciones futuras, y cumplir con criterios establecidos respecto al uso del agua, la que debe ser priorizada para consumo humano, todo ello en coordinación con las autoridades competentes y sobre la base del marco legal peruano relacionado a los recursos hídricos.
En tal sentido, preocupados por esta situación y conocedores de la tendencia creciente de la actividad extractiva como la minera, actividad que en nuestro país usa grandes cantidades del recurso agua en sus operaciones y que lamentablemente es la principal causante de contaminación de cuencas hídricas en otras regiones, tal es el caso de la Región Pasco, las autoridades de la Comunidades Campesinas de Santa Cruz de Andamarca y Atavillos Alto, de la Provincia de Huaral, Departamento de Lima, vienen asumiendo la responsabilidad para desarrollar trámites antes las autoridades competentes responsables de regular la administración del agua, con el propósito de obtener los derechos de uso de agua con fines poblacionales. Este otorgamiento permitirá a las autoridades mejorar el uso del agua y permitirá preservar las diversas fuentes de agua para las generaciones futuras.










